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Museo Reina Sofía: la temporada 2025-2026 inaugura una nueva etapa con mirada internacional y feminista
18 de septiembre de 2025

El Museo Reina Sofía presentó la programación de su temporada 2025-2026, marcada por la impronta de la nueva dirección y por un firme compromiso con la revisión crítica de la modernidad y la contemporaneidad artística. La agenda, que se desplegará a partir de febrero de 2025, combina exposiciones, programas públicos, líneas de investigación inéditas y una renovada forma de acercar las colecciones al público.

El año será clave para la institución: en mayo de 2026 se celebrará el 40º aniversario de la inauguración del edificio Sabatini como sede del Centro de Arte Reina Sofía, y la programación busca estar a la altura de esa conmemoración.

Una programación diversa: del arte textil al cine experimental

El museo apostará por un recorrido transversal de las artes, con especial énfasis en la visibilización de creadoras fundamentales. La temporada se abrirá con una gran retrospectiva dedicada a Maruja Mallo, figura esencial de la Generación del 27, pionera en ofrecer una visión femenina y moderna de la creación artística. Posteriormente, se rendirá homenaje a la artista catalana Aurèlia Muñoz, una de las voces más innovadoras del arte textil europeo del siglo XX.

La pintura ocupará un lugar central con la esperada retrospectiva de Juan Uslé, que regresa al Reina Sofía dos décadas después de su última exposición en la institución. El cine experimental también tendrá protagonismo con la nueva programación del Espacio 1, inaugurada por el cineasta Oliver Laxe, cuya obra cuestiona los límites del lenguaje cinematográfico.

Latinoamérica estará presente a través de la intervención de la peruana Andrea Canepa en el Palacio de Cristal y de la retrospectiva dedicada a Alberto Greco, figura clave en la invención del “arte vivo” en los años sesenta. Por su parte, el artista madrileño Fernando Sánchez Castillo reabrirá el Palacio de Velázquez tras su restauración con una muestra que indaga en la relación entre cultura, poder y memoria. El punto culminante de la temporada será la retrospectiva de Felix Gonzalez-Torres, uno de los artistas más influyentes de las últimas décadas, cuya obra estuvo marcada por la crisis del sida y por una reflexión radical sobre lo íntimo y lo colectivo.

Nuevas formas de contar la colección

Febrero será un mes clave: el Reina Sofía presentará una nueva narrativa de los últimos 50 años del arte contemporáneo en España, a través de la obra de más de 200 artistas. Este rediseño de la colección busca no solo actualizar el relato histórico, sino también mejorar la experiencia del visitante con espacios más acogedores y dinámicos.

En marzo se pondrá en marcha un ciclo de largo aliento, titulado La historia no se repite, pero rima, que confrontará el Guernica de Picasso con otras obras de distintos contextos y cronologías. El primer diálogo será con el African Guernica de Dumile Feni, realizado en los años sesenta como denuncia contra el apartheid en Sudáfrica.

Apertura a nuevos lenguajes y debate institucional

La nueva dirección del museo ampliará los programas públicos hacia disciplinas hasta ahora poco exploradas en su programación, como la música contemporánea y el cómic. Además, se lanzará un ciclo de encuentros con representantes de museos internacionales para debatir sobre el presente y futuro de las instituciones de arte contemporáneo.

En el plano académico, el Reina Sofía reforzará sus vínculos con proyectos de investigación como el Instituto Cáder de Arte Centroamericano y pondrá en marcha el Laboratorio de Institucionalidad Compartida, a la vez que continuará con programas de máster, becas y cátedras. En el ámbito audiovisual, el cine del museo se consolidará como un espacio de experimentación y debate en torno a las prácticas audiovisuales contemporáneas.

Transformación digital y arquitectónica

El museo también avanza en la renovación de su identidad digital. El lanzamiento de una nueva página web busca no solo actualizar su plataforma de difusión, sino también consolidarla como un archivo vivo y un espacio de producción de contenidos accesible a públicos diversos.

En paralelo, continúan las obras arquitectónicas en las fachadas de las sedes Sabatini y Nouvel, así como en el Palacio de Cristal. En primavera de 2026, el Palacio de Velázquez reabrirá sus puertas con nueva programación, simbolizando la transformación que atraviesa la institución.

EXPOSICIONES

Maruja Mallo. Máscara y compás

Del 8 de octubre de 2025 al 16 de marzo de 2026 – Comisariada por Patricia Molins

El Museo Reina Sofía inaugurará la temporada expositiva con una ambiciosa retrospectiva dedicada a Maruja Mallo (Viveiro, 1902 – Madrid, 1995), figura esencial de la Generación del 27 y una de las primeras artistas españolas en ofrecer una visión moderna, libre y transgresora del arte desde una perspectiva femenina.

La muestra, titulada Máscara y compás, revisará su trayectoria a lo largo de más de seis décadas, reuniendo alrededor de 90 piezas entre pinturas, dibujos, escritos, documentos y material audiovisual. Con ello, el museo busca no solo recuperar a una creadora decisiva en la historia del arte español, sino también resituar su legado en el contexto internacional de las vanguardias.

Una pionera de la modernidad femenina

Mallo fue una de las primeras en reclamar una cosmovisión artística desde la identidad de la mujer moderna, en abierta ruptura con los roles impuestos tanto en la sociedad como en el propio mundo del arte. Frente al énfasis masculino en la novedad formal, su obra introdujo heterogeneidad iconográfica, diversidad estilística y un marcado posicionamiento político, configurando lo que ella misma llamó una nueva mitología.

La exposición destacará la importancia de la autorrepresentación en su trabajo: desde sus autorretratos iniciales en las verbenas, donde se inserta en escenas de arte popular con una actitud vital y celebratoria, hasta su aproximación al teatro y a la llamada plástica escenográfica. En esta última, la artista se fotografiaba en escenarios diversos para cuestionar, con audacia, las nociones de género, clase y pertenencia cultural.

Identidad, exilio y legado

El recorrido expositivo permitirá entender cómo la reflexión sobre la identidad abierta y fluida fue un eje constante en su obra. Durante su exilio, esta inquietud se manifestó en retratos y naturalezas en los que introdujo componentes raciales, ampliando así su exploración de las identidades múltiples.

Además de las obras plásticas, la muestra incluirá material documental y audiovisual que dará cuenta del impacto de Mallo en los años treinta, así como de su relación con otros artistas e intelectuales de su generación, como Salvador Dalí, Rafael Alberti o Federico García Lorca.

Con esta exposición, el Reina Sofía no solo reivindica a Maruja Mallo como una de las grandes creadoras de la modernidad española, sino que también pone de relieve la vigencia de su pensamiento en debates actuales sobre género, representación e identidad.

Juan Uslé. Ese barco en la montaña

Del 26 de noviembre de 2025 al 20 de abril de 2026 – Comisariada por Ángel Calvo Ulloa

Veinte años después de la histórica exposición Open Rooms (2003), el Museo Reina Sofía dedica de nuevo una amplia retrospectiva a Juan Uslé (Hazas de Cesto, Cantabria, 1954), uno de los artistas españoles con mayor proyección internacional en las últimas décadas. La muestra, titulada Ese barco en la montaña, busca ofrecer una lectura renovada de más de cuatro décadas de producción pictórica, reuniendo obras procedentes de colecciones internacionales y privadas junto a piezas del propio fondo del museo.

Una narrativa no lineal

Lejos de una organización estrictamente cronológica, la exposición se desplegará en diez salas concebidas como espacios de resonancia y diálogo. Uslé propone un recorrido en forma de idas y vueltas, de retrocesos y avances, que reflejan su manera de entender la pintura: como un proceso vivo, permeable y en constante mutación.

Este enfoque permitirá observar cómo las familias de obras creadas por Uslé a lo largo de su trayectoria no se cierran en sí mismas, sino que se extienden y transforman con el paso del tiempo. Cada sala funcionará como un espacio de conexión entre etapas, técnicas y experimentaciones.

Abstracción y memoria visual

El núcleo de la exposición subraya cómo la pintura de Uslé se mueve entre la abstracción y la representación velada de imágenes: paisajes recordados, escenas soñadas, fragmentos del mundo visible. Más que reflejar una influencia directa de la realidad, su obra construye un vínculo subconsciente con lo que se ve e imagina, abriendo caminos hacia escenarios alternativos.

Su característico lenguaje plástico, marcado por ritmos y pulsaciones cromáticas, se asocia a menudo con la escritura automática o con partituras musicales. Esta conexión entre la pintura y otras formas de narración —literarias, fotográficas o cinematográficas— será también un eje central de la exposición.

Un artista de alcance global

En los últimos años, Uslé ha protagonizado importantes exposiciones en instituciones de referencia internacional, consolidándose como una de las voces más relevantes de la pintura contemporánea. Su obra forma parte de colecciones de museos y galerías de todo el mundo, lo que da cuenta de su proyección global.

El Reina Sofía, que ha acompañado de manera sostenida su carrera, reúne ahora un conjunto excepcional de piezas para replantear su lugar en la historia reciente del arte español. Esta exposición se presenta como una oportunidad única para recorrer, de manera inmersiva, la evolución de un artista que ha sabido expandir los límites de la pintura sin abandonar nunca su esencia.

Oliver Laxe. HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera

Del 17 de diciembre de 2025 al 20 de abril de 2026 – Comisariada por Chema González

El Museo Reina Sofía abrirá su nuevo Espacio 1, dedicado a cine y nuevos medios, con una propuesta que rompe moldes: la exposición HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera, del cineasta Oliver Laxe (París, 1982). La muestra busca expandir los límites del cine más allá de la sala oscura tradicional, convirtiendo la proyección en una experiencia instalativa y sensorial.

Un cineasta entre ficción, espiritualidad y territorio

Laxe, de raíces gallegas y reconocido internacionalmente, es considerado uno de los directores más singulares de su generación. Su obra combina documentación social, espiritualidad y experimentación poética, siempre en diálogo con los contextos en los que trabaja.

Su carrera se inició en Londres, vinculado a la plataforma de cine experimental no.w.here, y se consolidó en Marruecos, donde fundó el taller Dao Byed para niños sin recursos en Tánger. De esa experiencia nació su primer largometraje, Todos vosotros sois capitanes (2010), premiado en Cannes. Le siguieron Mimosas (2016), una road movie espiritual rodada en el Atlas marroquí, y O que arde (2019), filmada en Galicia, que le valió reconocimiento internacional por su retrato de la relación entre naturaleza, fuego y comunidad.

En 2025, Laxe estrenó Sirat, obra premiada con el Premio del Jurado en el Festival de Cannes, que ahora se convierte en eje central de esta exposición.

El cine más allá de la pantalla

La propuesta en el Reina Sofía no se limitará a la proyección de Sirat. La película será presentada en un formato instalativo, que desafía la linealidad y los límites físicos de la pantalla, proponiendo al espectador una relación activa y envolvente con la obra.

Junto a esta pieza se exhibirá un ciclo de proyecciones con largometrajes, cortos y experimentos visuales del propio Laxe, que muestran la amplitud de su práctica, caracterizada por la hibridación de géneros, el cruce de lenguajes y la investigación sobre lo comunitario.

Un nuevo capítulo para el Reina Sofía

Con esta exposición, el museo da inicio a un programa permanente en Espacio 1, que estará dedicado a explorar las prácticas audiovisuales más innovadoras en el terreno del cine y los nuevos medios. Esta apuesta se suma a la apertura reciente de la sala de cine del museo, consolidando al Reina Sofía como un espacio de reflexión crítica sobre la imagen en movimiento en todas sus dimensiones: desde la proyección tradicional hasta las formas más experimentales de instalación.

Andrea Canepa

Del 13 de enero de 2026 a enero de 2027 – Palacio de Cristal

El Palacio de Cristal del Parque del Retiro, actualmente en proceso de restauración, se convertirá en un soporte monumental para la artista peruana Andrea Canepa (Lima, 1980). La creadora intervendrá las lonas que recubren temporalmente el edificio con un proyecto que combina investigación histórica, memoria cultural y experimentación visual.

Narrativas de identidad y memoria

El trabajo de Canepa se caracteriza por un profundo interés en cómo los objetos, los espacios y las estructuras culturales construyen relatos colectivos sobre la memoria y la identidad. Formada en un cruce de disciplinas que van del arte a la sociología, la historia y la antropología, la artista se ha consolidado como una de las voces más originales del panorama latinoamericano contemporáneo.

Su práctica suele poner en cuestión los sistemas de organización simbólicos, visuales y espaciales que estructuran nuestra forma de percibir el mundo. En sus instalaciones y esculturas, el espectador se encuentra ante experiencias transitables y habitables que incorporan el tiempo como un factor clave: recorrerlas implica recomponerlas en cada paso, otorgándoles una dimensión viva y cambiante.

De los fardos Paracas al Palacio de Cristal

La intervención que presentará en el Reina Sofía forma parte de la investigación iniciada en su exposición As We Dwell in the Fold (MSU Broad Museum, Michigan, 2023), donde exploró los fardos textiles de la cultura Paracas, antiguos rituales funerarios que envolvían a los difuntos en múltiples capas de telas.

En Madrid, Canepa trasladará esa reflexión al Palacio de Cristal, un edificio decimonónico símbolo de la modernidad, la transparencia y la exhibición pública. Su propuesta convierte la arquitectura de hierro y vidrio en un praxinoscopio contemporáneo, un dispositivo óptico precursor del cine, donde las lonas actúan como secuencias textiles que cubren y descubren la estructura.

De este modo, el visitante, al rodear el Palacio, experimentará un relato cíclico en el que los paños del edificio se transforman en una narración visual que entrelaza pasado y presente, tradición y modernidad, memoria local e imaginarios globales.

Un puente entre Latinoamérica y Europa

La intervención de Canepa no solo sitúa la cultura andina en diálogo con la modernidad europea, sino que también invita a reflexionar sobre la relación entre lo visible y lo oculto, entre lo que se muestra y lo que permanece envuelto. Así, el Palacio de Cristal deja de ser únicamente un contenedor arquitectónico para convertirse en un espacio narrativo en movimiento, donde la obra se activa con el paso del público.

Alberto Greco. Viva el arte vivo

Del 11 de febrero al 8 de junio de 2026 – Comisariada por Fernando Davis

El Museo Reina Sofía dedicará una amplia retrospectiva a Alberto Greco (Buenos Aires, 1931 – Barcelona, 1965), uno de los artistas más radicales y provocadores del siglo XX. La muestra, titulada Viva el arte vivo, rastrea su breve pero intensa trayectoria, marcada por la experimentación, la ruptura con los límites del arte tradicional y la invención de un nuevo lenguaje: el “arte vivo”, entendido como la fusión de arte y vida cotidiana.

Del informalismo al “arte vivo”

El recorrido comienza con sus primeras incursiones en el informalismo y el dibujo expresionista, etapa en la que ya se percibía su necesidad de transgredir las convenciones estéticas. Sin embargo, fue a partir de 1962 cuando Greco inició su proyecto más revolucionario: el “arte vivo”, que consistía en señalar y circunscribir con tiza y su firma elementos, personas o situaciones de la vida diaria para convertirlos en obras efímeras.

Ese mismo año, en París, rodeó a transeúntes anónimos con un círculo de tiza, inaugurando una práctica que cuestionaba frontalmente las nociones de obra, autoría y público. Poco después, publicó en Génova su célebre Manifesto Dito del Arte Vivo, pegado en las calles como un gesto performativo. En Roma, su Spettacolo d’Arte Vivo Cristo 63 provocó tal controversia que acabó con su expulsión de Italia.

España: colaboraciones y acciones urbanas

Greco encontró en España un terreno fértil para desarrollar su radicalidad. Entre 1963 y 1964 llevó a cabo acciones en barrios como Lavapiés (Madrid) o en la localidad de Piedralaves, integrando la vida cotidiana en su práctica artística. Durante esta etapa colaboró con creadores como Manolo Millares y Eduardo Arroyo, estableciendo redes que ampliaron el impacto de sus propuestas.

La exposición recupera también su abundante producción literaria, compuesta en gran parte por ficciones autobiográficas en las que rompía con las estructuras narrativas convencionales, anticipando estrategias propias de la literatura experimental y conceptual.

Obras emblemáticas y legado

El público podrá ver piezas fundamentales como Besos brujos (1965) o el monumental Gran manifiesto-rollo Arte Vivo-Dito (1963), un rollo de papel de varios metros en el que se mezclan fotografías, textos autobiográficos, recortes de cómics y anuncios intervenidos.

Greco construyó una obra atravesada por el exceso, el humor y la irreverencia, incorporando referencias de la cultura popular —desde canciones hasta telenovelas— y redefiniendo el papel del artista como testigo y protagonista de la vida cotidiana.

Un pionero en la disolución de fronteras

Con esta retrospectiva, el Reina Sofía reivindica a Greco como un precursor del arte conceptual y de la performance contemporánea, un creador que, en apenas 34 años de vida, logró derribar los muros entre el arte y la realidad. Su figura, errante y transgresora, sigue interpelando al presente al recordarnos que todo puede convertirse en arte si se mira desde la intensidad de lo vivo.

Aurèlia Muñoz. Entes

Del 29 de abril al 7 de septiembre de 2026 – Comisariada por Fundació Eina

El Museo Reina Sofía, en colaboración con el MACBA (Museu d’Art Contemporani de Barcelona), presenta Entes, una exposición dedicada a Aurèlia Muñoz (Barcelona, 1926 – 2011), una de las artistas textiles más innovadoras y visionarias del siglo XX en Europa. La muestra, que posteriormente viajará a Barcelona en noviembre de 2026, revisa cinco décadas de trabajo creativo en las que Muñoz renovó profundamente el lenguaje escultórico a partir del textil, situándose en la intersección entre arte, artesanía, filosofía y antropología.

Un universo de seres y transformaciones

El título de la exposición, Entes, hace referencia a uno de los conceptos clave en la obra de Muñoz: un universo poblado por figuras híbridas y seres sin género definido, personajes entre lo humano y lo animal, arquitecturas vegetales y esculturas suspendidas que evocan lo etéreo. Entre sus creaciones destacan los pájaros-cometa y los cuerpos textiles cargados de presencia, ejemplos de su capacidad para dotar de vida a materiales y técnicas ancestrales.

La revolución del textil en la Europa de posguerra

Inicialmente vinculada a la Nouvelle Tapisserie y a la Escola Catalana del Tapís, Muñoz superó pronto los límites de la artesanía decorativa para adentrarse en un territorio artístico experimental. A partir de los años sesenta, encontró en el macramé un lenguaje escultórico con el que construyó estructuras monumentales, velámenes y formas suspendidas, alejadas de los cánones tradicionales del tapiz.

Esta apuesta anticipó debates que hoy son centrales, como la relación entre arte y ecología, los imaginarios interespecie o los cuestionamientos a las categorías binarias de género.

Técnica, filosofía y visión contemporánea

La exposición mostrará cómo su obra dialoga no solo con la ingeniería y la etnología, sino también con corrientes filosóficas que replantean la relación entre seres humanos y naturaleza. Sus esculturas textiles, ensamblajes en papel y collages revelan una artista capaz de unir saberes ancestrales con recursos contemporáneos, generando un legado que sigue inspirando a nuevas generaciones de artistas vinculados al textil, la instalación y las prácticas ecofeministas.

Una mirada renovada a su legado

Entes reúne piezas clave de toda su trayectoria, destacando la vigencia y pertinencia de su trabajo en la actualidad. Lejos de ser una creadora confinada al ámbito textil, Muñoz aparece aquí como una artista transversal y visionaria, cuyo universo creativo plantea preguntas urgentes sobre identidad, sostenibilidad y convivencia entre especies.

Con esta retrospectiva, el Reina Sofía y el MACBA buscan rescatar la figura de Muñoz para situarla en el lugar que le corresponde: como una de las voces más originales e imprescindibles del arte europeo de la segunda mitad del siglo XX.

Felix Gonzalez-Torres. Sweet Revenge

Del 24 de junio al 12 de octubre de 2026 – Comisariada por Chema González y Amalia Giordano

El Museo Reina Sofía acogerá la primera gran exposición monográfica en España dedicada a Felix Gonzalez-Torres (Guáimaro, Cuba, 1957 – Miami, 1996), artista fundamental en el arte contemporáneo de las últimas décadas. Bajo el título Sweet Revenge, la muestra propone un recorrido amplio y matizado por su obra, que se caracteriza por la aparente simplicidad formal y la enorme densidad conceptual, afectiva y política.

Poética de lo mínimo

Las piezas de Gonzalez-Torres suelen desplegarse con una economía radical de medios: bombillas, espejos, relojes, pilas de hojas de papel o montones de caramelos. Estos elementos cotidianos, dispuestos con precisión, generan instalaciones de gran carga simbólica que abordan temas universales como el amor, la intimidad, la enfermedad, la muerte, la memoria y la pérdida.

La exposición del Reina Sofía reunirá un conjunto excepcional de estas obras, que invitan al espectador a participar activamente, ya sea tomando un caramelo, arrancando una hoja de papel o enfrentándose al vacío que dejan las ausencias.

Arte, política y vida

Más allá de su aparente delicadeza, el trabajo de Gonzalez-Torres está atravesado por una fuerte dimensión política. Como artista cubano-estadounidense y homosexual que vivió de cerca la crisis del sida en los años ochenta y noventa, su obra se convirtió en una respuesta sutil pero firme a las políticas de exclusión, al silencio institucional y a la estigmatización social.

Lejos de la denuncia explícita, Gonzalez-Torres desarrolló una estética de la insinuación y la vulnerabilidad, en la que lo personal se convierte en un campo de resistencia colectiva.

Sweet Revenge: dulzura y resistencia

El título de la exposición, Sweet Revenge (Dulce venganza), alude a esa paradoja presente en toda su obra: la posibilidad de transformar el dolor en ternura, la pérdida en memoria compartida, la fragilidad en fuerza poética. Sus montones de caramelos, por ejemplo, funcionan a la vez como un gesto de hospitalidad y como metáfora del cuerpo que desaparece poco a poco.

Una exposición necesaria

Con esta muestra, el Reina Sofía busca situar a Felix Gonzalez-Torres en el centro del relato del arte contemporáneo, reconociendo la vigencia de su práctica en un momento histórico donde las preguntas sobre el cuerpo, la comunidad y la vulnerabilidad resultan especialmente urgentes.

Sweet Revenge no solo será una exposición de obras, sino también un espacio de memoria y encuentro, en el que cada gesto mínimo propuesto por el artista se renueva a través de la experiencia del público.

Elena Asins. La velocidad de las distancias

Del 18 de noviembre de 2026 al 12 de abril de 2027 – Comisariada por Carlos Martín

El Museo Reina Sofía presentará una amplia retrospectiva dedicada a Elena Asins (Madrid, 1940 – Azpíroz, 2015), una de las pioneras en el uso del ordenador dentro de la creación artística en España. La exposición, titulada La velocidad de las distancias, explorará más de cinco décadas de trayectoria, mostrando cómo su investigación entre arte, ciencia y tecnología abrió caminos decisivos en el arte conceptual y generativo.

El rigor de lo geométrico

Desde sus primeras obras en los años sesenta, Asins desarrolló un lenguaje visual basado en la abstracción geométrica, influida tanto por la música serial como por la poesía concreta y la lógica matemática. Su trabajo no buscaba la ornamentación, sino la precisión y la claridad estructural, entendiendo el arte como un sistema de pensamiento.

En los años setenta, gracias a su paso por el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid, fue una de las primeras artistas españolas en incorporar la programación informática como herramienta creativa. Sus algoritmos generaban composiciones gráficas que desafiaban la noción tradicional de autoría y abrían el camino a lo que hoy entendemos como arte digital.

Entre el cálculo y la poesía

La exposición mostrará cómo, lejos de una visión fría o mecánica, la obra de Asins construye un puente entre la lógica matemática y la sensibilidad poética. Sus series de dibujos, collages, esculturas y vídeos revelan un trabajo obsesivo con la repetición, la variación y el ritmo, que se asemeja tanto a una partitura musical como a un poema visual.

El título La velocidad de las distancias evoca precisamente esa tensión entre lo abstracto y lo perceptivo: la capacidad de su obra para transformar la distancia entre formas, líneas y estructuras en un movimiento perceptual y emocional.

Reconocimiento y legado

Premio Nacional de Artes Plásticas en 2011, Asins ha sido reconocida como una figura clave en el cruce entre arte conceptual, tecnología y pensamiento crítico. Su archivo, donado en gran parte al Museo Reina Sofía, constituye hoy un fondo fundamental para entender la historia del arte reciente en España.

La muestra reunirá piezas de todas sus etapas: desde sus primeras investigaciones gráficas y tipográficas hasta sus algoritmos visuales y esculturas en acero, ofreciendo un panorama completo de una artista cuya obra, rigurosa y radical, anticipó debates contemporáneos sobre lo digital, lo generativo y lo interdisciplinar.

Una artista adelantada a su tiempo

Con esta exposición, el Reina Sofía busca situar a Elena Asins en el lugar que merece: como una precursora del arte digital y de las estéticas algorítmicas, y como una pensadora que supo unir la severidad del cálculo con la libertad de la creación artística.

Rosemarie Castoro. Arte en acción

Del 2 de diciembre de 2026 al 17 de mayo de 2027 – Comisariada por Tanya Barson

El Museo Reina Sofía dedicará una retrospectiva a la artista neoyorquina Rosemarie Castoro (1939 – 2015), figura clave y a menudo ignorada en los relatos del arte estadounidense de la segunda mitad del siglo XX. La muestra, titulada Arte en acción, busca situar su producción en el lugar que merece, revelando la amplitud de una obra que atravesó disciplinas como la pintura, el dibujo, la escultura, la performance y la poesía visual.

Una trayectoria singular

Castoro inició su carrera en la vibrante escena neoyorquina de los años sesenta, en un contexto marcado por el minimalismo, el arte conceptual y el land art. Aunque dialogó con todos estos movimientos, nunca se encasilló en ninguno, manteniendo siempre una posición independiente y crítica.

Su trabajo temprano se caracterizó por pinturas de superficies moduladas, en las que exploraba la repetición y el ritmo, vinculándose a la experimentación perceptual del momento. Más adelante, desplazó su práctica hacia el espacio y el cuerpo, incorporando la dimensión performativa y escultórica como ejes fundamentales.

El cuerpo como medida del mundo

Uno de los núcleos de la exposición está dedicado a su serie de los años setenta, en la que Castoro utilizaba su propio cuerpo como herramienta de medida. En grandes lienzos y muros de estudio, registraba movimientos, estiramientos y gestos, transformando la acción cotidiana en huella plástica.

Estas obras, cercanas a la danza postmoderna y a la performance feminista, desafiaron los límites del minimalismo, cargando de subjetividad y presencia corporal un movimiento a menudo dominado por la rigidez formal y masculina.

Arte en acción

El título de la exposición subraya la condición activa, procesual y expansiva de toda su práctica. Castoro concebía el arte no como objeto cerrado, sino como una acción en curso, abierta al espacio, al tiempo y al espectador. Sus esculturas modulares en madera y metal, sus intervenciones en la arquitectura urbana y sus collages poéticos son testimonio de esa actitud experimental y vitalista.

Revisión necesaria

Aunque fue contemporánea de figuras como Carl Andre, Donald Judd o Sol LeWitt, la obra de Rosemarie Castoro quedó relegada durante décadas a un segundo plano. En los últimos años, sin embargo, ha sido objeto de un creciente interés, especialmente en clave feminista, que reconoce en ella a una creadora que supo tensionar el minimalismo desde dentro y abrir nuevos caminos hacia el arte corporal, la performance y la instalación.

Con Arte en acción, el Reina Sofía ofrece la primera gran retrospectiva de Castoro en España, consolidando su papel como una artista imprescindible para entender la complejidad del arte de los años sesenta y setenta y su proyección hacia el presente.

David Lamelas. Tiempo libre

Del 10 de enero al 14 de junio de 2027 – Comisariada por Javier Panera

El Museo Reina Sofía dedicará una retrospectiva a David Lamelas (Buenos Aires, 1946), figura central del arte conceptual y experimental latinoamericano. Bajo el título Tiempo libre, la muestra explorará más de cinco décadas de trayectoria de un artista cuyo trabajo ha cuestionado sistemáticamente las nociones de espacio, tiempo y representación.

El arte como sistema de pensamiento

Lamelas inició su carrera en Buenos Aires en los años sesenta, en un contexto de efervescencia artística y política. Desde sus primeras intervenciones, el artista entendió el arte como un proceso conceptual, en el que la acción, la documentación y la proyección social del trabajo son tan importantes como el objeto final.

Su práctica abarca medios diversos: fotografía, cine, video, instalaciones y performance, siempre orientados a explorar los límites de la percepción y la experiencia del espectador.

Tiempo y espacio: estructuras conceptuales

El eje de la exposición, reflejado en su título, es la preocupación de Lamelas por la organización del tiempo libre y su relación con la vida cotidiana. Sus obras cuestionan cómo los sistemas culturales, políticos y económicos determinan nuestras rutinas, la gestión del ocio y la experiencia del espacio urbano.

Entre las piezas destacadas se incluyen instalaciones que combinan proyecciones, diagramas y objetos cotidianos, invitando al espectador a participar activamente en la reconstrucción del sentido. Este enfoque convierte la visita en una experiencia reflexiva sobre la condición humana, la temporalidad y la mediación del arte.

Cine, video y documentación

Lamelas es también pionero en la incorporación del cine y el video como herramientas de investigación artística, creando obras que cruzan documental y ficción, intervención urbana y narrativa conceptual. Su enfoque analítico, cercano a la investigación científica, le permitió establecer nuevas formas de relación entre observador y obra.

Legado y vigencia

Con Tiempo libre, el Reina Sofía ofrece una lectura completa de la obra de David Lamelas, poniendo de relieve su contribución al arte conceptual internacional y su capacidad para transformar la realidad cotidiana en objeto de reflexión crítica. Esta retrospectiva no solo celebra su trayectoria, sino que reafirma la relevancia de sus propuestas en un contexto contemporáneo, donde los interrogantes sobre tiempo, espacio y participación siguen siendo esenciales.

Fernando Sánchez Castillo. La perla peregrina

Del 24 de junio de 2026 al 8 de marzo de 2027 – Palacio de Velázquez
Comisariada por Ferrán Barenblit

El Palacio de Velázquez del Museo Reina Sofía acogerá la exposición La perla peregrina, dedicada al artista madrileño Fernando Sánchez Castillo (Madrid, 1970), una de las voces más innovadoras del arte contemporáneo español. La muestra reúne un conjunto de obras significativas que exploran la relación entre la cultura, la memoria y el poder, invitando al público a reflexionar sobre los mecanismos de construcción de la historia y los relatos sociales.

La perla como símbolo

El título de la exposición hace referencia a la célebre perla descubierta por un esclavo, objeto que pasó de ser un símbolo de lujo a convertirse en un emblema de la apropiación cultural y la memoria compartida. Sánchez Castillo utiliza esta historia como metáfora para su práctica artística, centrada en la transformación de lo bello a partir de lo imperfecto, y en la revisión crítica de las narrativas oficiales de la historia, el arte y la sociedad.

Escenografías y experiencias

La exposición se organiza como un gran plató cinematográfico, en el que los visitantes pueden explorar de manera activa la materialización de conceptos, recuerdos y “fantasmas” históricos. Las instalaciones combinan escultura, elementos interactivos y procesos colectivos, integrando humor, performatividad y percepción sensorial como herramientas de participación.

Entre los temas abordados destacan la iconoclasia española del siglo XX, la recuperación del patrimonio, la economía del deseo y los proyectos históricos no realizados. La obra de Sánchez Castillo propone una experiencia de descubrimiento y reflexión, en la que cada visitante construye su propio recorrido crítico y sensorial.

Interacción y participación

A través de máquinas de inyección, procesos colectivos y objetos manipulables, la exposición permite que el público interactúe directamente con las obras, generando nuevas lecturas y experiencias de la memoria y la historia. Este enfoque refuerza la idea de que la cultura y el arte son procesos vivos, en constante transformación y reinterpretación.

Un cierre reflexivo para la temporada

Con La perla peregrina, el Museo Reina Sofía cierra la temporada 2025-2026 con una exposición que resume la apuesta del museo por la innovación, la reflexión crítica y la participación del público. Sánchez Castillo propone un diálogo entre pasado y presente, realidad y ficción, historia oficial y memoria subjetiva, reafirmando el papel del arte como herramienta para comprender y cuestionar el mundo contemporáneo.