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Mayo cultural en el Museo Lázaro Galdiano: arte, memoria y experiencias para todos los públicos
4 de mayo de 2026

El mes de mayo llega cargado de propuestas en el Museo Lázaro Galdiano, que celebra más de siete décadas como espacio de encuentro entre el arte, la memoria y la experiencia cultural. La programación, amplia y diversa, invita a recorrer no solo sus salas, sino también las múltiples formas de habitar el mundo a través de la creación artística.

Una evocadora imagen literaria —ese marinero que, al final de su vida, pide un espejo para ver el mar por última vez, en palabras de Ramón Gómez de la Serna— sirve como punto de partida simbólico para adentrarse en la nueva exposición temporal. Se trata de La casa del agua, del artista Ángel Marcos, una propuesta que trasciende lo visual para plantear una reflexión sobre el habitar: no solo como acto físico, sino como experiencia íntima y emocional. La muestra transforma el Palacio de Parque Florido en un territorio de contemplación donde cuerpo, memoria y paisaje dialogan en forma de instalación y fotografía.

La exposición, comisariada por Begoña Torres, se articula en torno a tres ejes —la casa, el agua y el viaje— que funcionan como metáforas del refugio, el tránsito y la identidad. Destaca la instalación central: una antigua caseta ferroviaria que establece un sugerente diálogo entre lo doméstico y lo infinito. A través de series como Casas de bombas, casas de riego o Partir, el artista convierte lo cotidiano en experiencia estética, reivindicando la dignidad de lo sencillo y la carga simbólica del paisaje castellano.


Un museo vivo: visitas, familias y accesibilidad

Más allá de las exposiciones, el museo refuerza su vocación pedagógica y social con actividades pensadas para todos los públicos. Durante todo el mes continúan los “Paseos por la colección”, visitas guiadas que permiten descubrir la historia del edificio, sus antiguos habitantes y algunas de sus piezas más destacadas.

Especial relevancia adquieren las visitas accesibles, diseñadas para personas con discapacidad visual o intelectual. Mediante audiodescripción, maquetas táctiles y recursos sensoriales, el museo garantiza una experiencia inclusiva que permite construir una imagen mental de las obras y comprender su riqueza artística.

Para el público infantil y familiar, el programa incluye recorridos adaptados y actividades interactivas. Entre ellas, destaca un itinerario gratuito que invita a los más pequeños a descubrir animales ocultos en las obras del museo, fomentando tanto la creatividad como la conciencia sobre el cuidado del entorno natural.


Día Internacional de los Museos: arte para unir

El domingo 17 de mayo, el museo se suma a la celebración del Día Internacional de los Museos, que este año gira en torno al lema “Museos uniendo un mundo dividido”. La jornada contará con recreaciones históricas a cargo del grupo Anacrónicos, que transportará al visitante a la vida cotidiana de finales del siglo XIX.

Además, se ofrecerán tres visitas temáticas gratuitas que abordan distintos aspectos de la colección:

  • La figura de Paula Florido, clave en la creación del museo y en el desarrollo del coleccionismo artístico en España.
  • La presencia de la música en el palacio, reflejo de la pasión melómana de sus antiguos propietarios.
  • El simbolismo de los animales en el arte, en colaboración con el Centro de Recuperación de Animales Silvestres Félix Rodríguez de la Fuente.

Cultura en vivo: teatro, talleres y música

La programación de mayo también apuesta por las artes escénicas y la participación activa. El festival Titirimundi regresa al museo con el titiritero Rodorín, quien combina tradición oral, humor y poesía en espectáculos que fascinan tanto a niños como a adultos.

A ello se suma el taller “AdornArte”, donde los participantes podrán diseñar su propia joya inspirándose en la destacada colección del museo, una de las más importantes de España en este ámbito.

La música tendrá un papel protagonista con el concierto del cantautor Andrés Suárez, figura destacada de la canción de autor contemporánea. Su actuación, dentro del ciclo “Acústicos del Buenavista”, promete una velada íntima marcada por letras profundas y una defensa de lo artesanal frente a la inmediatez digital.


Patrimonio, naturaleza y memoria

El recorrido cultural se completa con propuestas que conectan arte y naturaleza. En los jardines del museo florece la azalea, símbolo de elegancia y renovación, mientras que en las salas se puede contemplar el retrato de Doña Inés de Zúñiga, obra de Juan Carreño de Miranda, ejemplo del refinamiento pictórico del Siglo de Oro.

La Biblioteca Lázaro, por su parte, destaca este mes el manuscrito De Virginitate Beatae Mariae de San Ildefonso de Toledo, una joya medieval que conecta con la conmemoración del VIII centenario de la catedral toledana.


Un museo que trasciende sus muros

La actividad del museo no se limita a Madrid. Parte de su colección viaja a exposiciones internacionales en ciudades como Caserta, León o Huesca, consolidando su papel como institución de referencia en el ámbito cultural europeo.

En definitiva, la programación de mayo reafirma al Museo Lázaro Galdiano como un espacio dinámico donde conviven tradición e innovación, contemplación y participación. Un lugar donde el arte no solo se observa, sino que se vive.

Emilio Tenorio