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Talia Chetrit desembarca en España con ‘Bunny’, una exposición que cuestiona los límites entre realidad, ficción e intimidad

16 de agosto de 2026

Hasta el próximo 30 de agosto, el Museo Lázaro Galdiano acoge Bunny, la primera exposición individual en España de la fotógrafa estadounidense Talia Chetrit (Nueva York, 1982), una de las voces más singulares y provocadoras de la fotografía contemporánea. La muestra forma parte de la Sección Oficial de PHotoESPAÑA 2026 y llega a Madrid gracias al apoyo de LOEWE y Fundación LOEWE.

Reconocida internacionalmente por su incisiva exploración de la identidad, la sexualidad y los mecanismos que intervienen en la construcción de las imágenes, Chetrit ha desarrollado una trayectoria artística marcada por la experimentación y la reflexión sobre el propio acto fotográfico. Su trabajo transita entre el autorretrato escenificado, la fotografía familiar de carácter íntimo y las representaciones directas y sin artificios del cuerpo humano. En muchas de sus imágenes, la artista revela deliberadamente los elementos que normalmente permanecen ocultos —la cámara, el estudio o la propia puesta en escena—, convirtiendo el proceso creativo en parte fundamental de la obra.

Esta forma de trabajar pone de manifiesto la estrecha relación entre fotografía y performance, al tiempo que difumina las fronteras entre lo público y lo privado, entre la ficción y la realidad. Para Chetrit, la fotografía funciona simultáneamente como herramienta y como objeto de análisis, permitiéndole investigar cuestiones vinculadas al control, la autoría, la intimidad, la curiosidad y el paso del tiempo. “Aunque sabemos que el momento es performativo, también entendemos que hay una realidad incrustada en la actuación. Es una relación con la que me gusta jugar”, explica la artista.

A lo largo de su carrera, Chetrit ha oscilado entre la dirección activa de sus sujetos y la simple observación documental. Esta tensión puede apreciarse especialmente en las imágenes protagonizadas por su pareja, Denis, y por su hijo Roman. Mientras que los adultos suelen responder a las dinámicas de representación y control que propone la fotógrafa, los niños introducen un elemento imprevisible que rompe las convenciones de la actuación. “Los niños pequeños son sujetos incontrolables debido a su edad, lo cual rompe la barrera de la actuación. Con los adultos es contenida y confunde”, señala la autora. A través de estas estrategias, invita al espectador a reflexionar sobre cómo las imágenes moldean la percepción de la realidad, influyen en nuestras creencias y participan en la construcción del deseo.

Una selección que recorre toda su trayectoria

La exposición reúne cerca de una veintena de fotografías realizadas a lo largo de distintas etapas de su carrera, incluyendo algunas piezas inéditas. El conjunto ofrece una visión amplia de los temas y preocupaciones que han definido su práctica artística durante las últimas décadas.

En Bunny, Chetrit se mueve con libertad entre distintos géneros fotográficos, combinando retratos, escenas cuidadosamente escenificadas (tableaux) y naturalezas muertas cargadas de ambigüedad. La muestra incluye imágenes de entornos domésticos, cuerpos, objetos y escenas familiares que alternan crudeza y seducción, junto a momentos aparentemente anecdóticos de la vida cotidiana que parecen suspendidos fuera del tiempo y del espacio.

Estas fotografías revelan fascinaciones, contradicciones y paradojas profundamente humanas, evocando en ocasiones la composición y la atmósfera de la pintura clásica. Bajo la superficie de cada imagen emergen narrativas psicológicas e íntimas que aparecen desde múltiples perspectivas, creando un territorio visual en el que lo visible y lo oculto conviven en una tensión constante.

La propia artista reconoce que su archivo personal constituye el núcleo conceptual de buena parte de su trabajo. “Si tuviera que buscar un hilo conductor, sería el uso de mi vida personal y el archivo de mis imágenes para debatir sobre las dinámicas de poder. Siento que se pierde mucho al intentar que diferentes conjuntos de obras encajen a la perfección. Para mí, la parte más interesante de mi trabajo está en los límites, donde la concisión se desmorona”, afirma.

La fotografía como tema central

En Bunny, la fotografía vuelve a convertirse tanto en medio de expresión como en objeto de estudio. Las imágenes se transforman, se superponen y dialogan entre sí a través de una cuidada instalación que juega con las escalas y los formatos.

Las obras se presentan desde pequeñas impresiones que invitan a una contemplación cercana y casi confidencial hasta grandes fotografías en color que ocupan el espacio con una presencia física contundente. La combinación de una iluminación directa, composiciones meticulosamente construidas y poses en ocasiones desafiantes genera una secuencia visual que condiciona el acto de mirar y obliga al espectador a cuestionar su propia posición frente a la imagen.

Las piezas en blanco y negro favorecen una lectura introspectiva y pausada, mientras que los grandes formatos en color introducen una dimensión más inmediata y envolvente. En conjunto, la exposición plantea interrogantes sobre el papel que la fotografía desempeña en la sociedad contemporánea y sobre la manera en que esta ha transformado nuestra relación con la memoria, la identidad y la experiencia cotidiana.

Las reflexiones de la artista adquieren una resonancia especial en el contexto actual. “Tras el COVID y en medio de tantas pérdidas, me sigo cuestionando qué hemos ganado. ¿Qué valoramos y qué dejamos atrás? ¿Cómo seguimos adelante?”, concluye Chetrit.

Una trayectoria consolidada en la escena internacional

La relación de Talia Chetrit con la fotografía comenzó de manera temprana. Con apenas 13 años instaló un pequeño laboratorio fotográfico en el armario de la lavandería de la casa familiar, donde empezó a experimentar con el revelado y la creación de imágenes. Aquella curiosidad inicial acabaría convirtiéndose en una sólida carrera internacional.

Su obra ha sido presentada en algunas de las instituciones artísticas más prestigiosas del mundo, entre ellas el Museo Whitney de Arte Americano de Nueva York, el Palais de Tokyo de París, el LACMA de Los Ángeles, el Museo MAXXI de Roma, el Museo de Arte Contemporáneo de Miami, el Wadsworth Atheneum Museum of Art de Hartford y el Kölnischer Kunstverein de Colonia.

Además, su trabajo ha sido objeto de atención en publicaciones especializadas y medios de referencia como Artforum, Art in America, Frieze Magazine, The New York Times y The New Yorker. Entre los volúmenes dedicados a su producción destacan Showcaller (MACK, 2018) y Joke (MACK, 2022), dos publicaciones que profundizan en las constantes temáticas y visuales que atraviesan su obra.

PHotoESPAÑA 2026: volver a imaginar la fotografía

La exposición de Talia Chetrit forma parte de la 29ª edición de PHotoESPAÑA, que se celebra entre el 13 de mayo y el 13 de septiembre bajo el lema Volver a imaginar. El festival reúne cerca de cuarenta exposiciones en su Sección Oficial y alcanza alrededor de un centenar de muestras repartidas en múltiples sedes, consolidándose como uno de los eventos fotográficos más relevantes del panorama internacional.

La edición de 2026 destaca además por la amplia presencia de creadoras, que representan aproximadamente el 65 % de los artistas participantes. El programa reúne distintas generaciones, estilos y enfoques, desde grandes maestros de la fotografía como Richard Avedon y Robert Frank —cuya emblemática serie The Americans se presenta por primera vez de forma íntegra en España— hasta figuras esenciales del fotoperiodismo como Colita e Isabel Azkarate.

Junto a ellos participan nombres consolidados como Isabel Muñoz y destacados representantes de la creación contemporánea, entre los que se encuentran Talia Chetrit, Laia Abril, Bego Antón, Greta Alfaro, Rafał Milach, José Quintanilla y Gorka Postigo.

El festival mantiene asimismo su colaboración con importantes instituciones culturales y museísticas, entre ellas la Galería de las Colecciones Reales y los Jardines del Campo del Moro, el Museo del Romanticismo, el Museo Nacional de Artes Decorativas y el Museo Arqueológico Nacional. El recorrido se completa con sedes como el Círculo de Bellas Artes, la Fundación MAPFRE, el Teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa y la Fundación Telefónica.

En esta edición, los Países Bajos participan como país invitado mediante un programa específico que incluye exposiciones en el Círculo de Bellas Artes y en la sala de exposiciones del Teatro Fernán Gómez, además de diversas actividades dirigidas a profesionales del sector.

Con Bunny, PHotoESPAÑA incorpora una de las propuestas más personales y estimulantes de su programación, ofreciendo al público español la oportunidad de descubrir por primera vez de manera monográfica la obra de una artista que ha convertido la fotografía en un espacio de interrogación constante sobre la mirada, el poder y la experiencia humana.

Emilio Tenorio

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